miércoles, 5 de febrero de 2014

Mujer de los Lunares

Hoy, mientras la luna tímida reposaba semi-escondida y las estrellas ardían celosas, la vi a ella a la distancia, respirando, sonriendo, viviendo, pensando en todo menos en mí.

Ahí estaba la mujer más hermosa, existiendo al igual que lo hace una rosa, sin sospechar que mis ojos intentaban memorizar su rostro, para luego dibujarla de memoria en mis sueños. Y que buen trabajo hago mientras duermo al tatuar su rostro en el centro de mi conciencia. Y sus ojos se volvieron estrellas que marcaron mi norte, y mi norte es su felicidad, mientras que sus labios son el instrumento del cual emanan melodías preciosas en forma de risas, y debo preguntarme si esto es real o pura fantasía, pues veo a la mujer de mis sueños rondando en la realidad, ¿Ha escapado de mi mente entre las grietas que dejó la soledad?

Bella mujer de los lunares que, como estrellas en el cielo, te decoran, acércate un poco y quítame este miedo a quererte, a quererte más que al mundo entero ya que eres la única que roba mi atención sin mover un solo dedo.

domingo, 26 de enero de 2014

Pobre hombre iluso

Pobre hombre iluso, pobre hombre ingenuo, creíste conocer la belleza, más no imaginaste que tropezarías con este ángel, un ángel de luz, un ángel de ensueño, que te sembró en el corazón un deseo: volver a nacer, con tu mirada clavada en su rostro, con su rostro tallado en tus memorias, pobre hombre ¿Porque confundes tu camino? Si su belleza te guía, si su belleza te atrae, como una sirena con su canto.

Y cuando caigas de rodillas doblegado por la agonía, recuerda a esa mujer con alas de ángel, a ese ángel con cara de mujer, y levántate y grita y recobra tu vida, pues si no es por la belleza y el amor, dime tú hombre iluso ¿Para qué escribir con el corazón?

Que tu crimen no sea más cruel que un mundo sin ella, que su crimen no sea otro más que ser bella. Tú, hombre ingenuo, que pides y añoras un mundo justo, no pierdas tu tiempo soñando despierto, escucha mi consejo pues la vida no espera, lucha por amor y justicia, por valor y nobleza, y que tu esfuerzo se opaque únicamente por el poder de su belleza.

Pobre hombre iluso, pobre hombre ingenuo, espero que escuches mis palabras del otro lado de este espejo.

lunes, 6 de enero de 2014

Te soñé.

Te soñé, te soñé a falta de no tenerte. La mujer de mis sueños, la musa que me cautivó, la pieza faltante de este corazón. Te colaste en mis sueños para dar rostro y silueta al espacio reservado para vos, la musa que me aprisionó.

Y te vuelvo a soñar, una vez más a mi lado, alimentando una ilusión, sonriendo junto a mí, tomando mi mano y dándome razones para creer, sin dudarlo, que eres la única, dándome infinitas oportunidades para hacerte feliz.

Y me aferro a este sueño deseando no despertar, congelando el tiempo para evitar la llegada de la hora más oscura; ese instante en que nos decimos adiós, y grito hacia los cielos y maldigo ese momento pues no imaginas el dolor al despertar, cuando sé que estoy a punto de perderte, a segundos de estrellarme contra ese muro al que todos llaman realidad, donde me ves a la distancia sin sospechar, sin saber lo que despiertas en mí.

Diosa con figura poética que escapa junto al amanecer, debes saber que este iluso con complejos de escritor tuvo un sueño tan real que al despertar solo encontró oscuridad.