sábado, 7 de marzo de 2015

Reír Llorando - Juan de Dios Peza

Poema que sirvió de inspiración para el "chiste" de Rorschach en la novela gráfica de The Watchmen, escrita por Alan Moore.


Viendo a Garrick -actor de la Inglaterra-
el pueblo al aplaudirlo le decía:
“Eres el más gracioso de la tierra,
y más feliz…” y el cómico reía.

Víctimas del spleen, los altos lores
en sus noches más negras y pesadas,
iban a ver al rey de los actores,
y cambiaban su spleen en carcajadas.

Una vez, ante un médico famoso,
llegóse un hombre de mirar sombrío:
sufro -le dijo-, un mal tan espantoso
como esta palidez del rostro mío.

Nada me causa encanto ni atractivo;
no me importan mi nombre ni mi suerte;
en un eterno spleen muriendo vivo,
y es mi única pasión la de la muerte.

-Viajad y os distraeréis. -¡Tanto he viajado!
-Las lecturas buscad. -¡Tanto he leído!
-Que os ame una mujer. -¡Si soy amado!
-Un título adquirid. -¡Noble he nacido!

-¿Pobre seréis quizá? -Tengo riquezas.
-¿De lisonjas gustáis? -¡Tantas escucho!
-¿Qué tenéis de familia? -Mis tristezas.
-¿Vais a los cementerios? -Mucho… mucho.

-De vuestra vida actual ¿tenéis testigos?
-Sí, mas no dejo que me impongan yugos:
yo les llamo a los muertos mis amigos;
y les llamo a los vivos, mis verdugos.

Me deja -agrega el médico- perplejo
vuestro mal, y no debe acobardaros;
tomad hoy por receta este consejo
“Sólo viendo a Garrick podréis curaros”.
-¿A Garrik? -Sí, a Garrick… La más remisa
y austera sociedad le busca ansiosa;
todo aquel que lo ve muere de risa;
¡Tiene una gracia artística asombrosa!
-¿Y a mí me hará reír? -¡Ah! sí, os lo juro;
Él sí; nada más él; más… ¿qué os inquieta?
-Así -dijo el enfermo-, no me curo:
¡Yo soy Garrick!… Cambiadme la receta.

¡Cuántos hay que, cansados de la vida,
enfermos de pesar, muertos de tedio,
hacen reír como el actor suicida,
sin encontrar para su mal remedio!

¡Ay! ¡Cuántas veces al reír se llora!
¡Nadie en lo alegre de la risa fíe,
porque en los seres que el dolor devora
el alma llora cuando el rostro ríe!

Si se muere la fe, si huye la calma,
si sólo abrojos nuestra planta pisa,
lanza a la faz la tempestad del alma
un relámpago triste: la sonrisa.

El carnaval del mundo engaña tanto,
que las vidas son breves mascaradas;
aquí aprendemos a reír con llanto,
y también a llorar con carcajadas.

jueves, 5 de marzo de 2015

Llénate de mí - Pablo Neruda

Llénate de mí.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrifícame.
Pídeme. Recógeme, contiéneme, ocúltame.
Quiero ser de alguien, quiero ser tuyo, es tu hora,
Soy el que pasó saltando sobre las cosas,
el fugante, el doliente.

Pero siento tu hora,
la hora de que mi vida gotee sobre tu alma,
la hora de las ternuras que no derramé nunca,
la hora de los silencios que no tienen palabras,
tu hora, alba de sangre que me nutrió de angustias,
tu hora, medianoche que me fue solitaria.

Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.
Yo soy esto que gime, esto que arde, esto que sufre.
Yo soy esto que ataca, esto que aúlla, esto que canta.
No, no quiero ser esto.
Ayúdame a romper estas puertas inmensas.
Con tus hombros de seda desentierra estas anclas.
Así crucificaron mi dolor una tarde.

Quiero no tener límites y alzarme hacia aquel astro.
Mi corazón no debe callar hoy o mañana.
Debe participar de lo que toca,
debe ser de metales, de raíces, de alas.
No puedo ser la piedra que se alza y que no vuelve,
no puedo ser la sombra que se deshace y pasa.

No, no puede ser, no puede ser, no puede ser.
Entonces gritaría, lloraría, gemiría.

No puede ser, no puede ser.
Quién iba a romper esta vibración de mis alas?
Quién iba a exterminarme? Qué designio, qué? palabra?
No puede ser, no puede ser, no puede ser.
Libértame de mí. Quiero salir de mi alma.

Porque tú eres mi ruta. Te forjé en lucha viva.
De mi pelea oscura contra mí mismo, fuiste.
Tienes de mí ese sello de avidéz no saciada.
Desde que yo los miro tus ojos son más tristes.
Vamos juntos. Rompamos este camino juntos.
Ser? la ruta tuya. Pasa. Déjame irme.
Ansíame, agótame, viérteme, sacrificarme.
Haz tambalear los cercos de mis últimos límites.

Y que yo pueda, al fin, correr en fuga loca,
inundando las tierras como un río terrible,
desatando estos nudos, ah Dios mío, estos nudos,
destrozando,
quemando,
arrasando
como una lava loca lo que existe,
correr fuera de mi mismo, perdidamente,
libre de mí, Curiosamente libre.
¡Irme, Dios mío, irme!

domingo, 1 de febrero de 2015

Tomando un café conmigo.

Tomando un café conmigo. Sentado en un salón lleno de desconocidos, disfrutando únicamente de mi compañía de la misma forma que lo he hecho mil veces en el pasado, analizando mi entorno e intentando vivir el momento presente. Así me encontraba cuando noté que estaba rodeado de tres parejas diferentes, por un momento sentí que las circunstancias se burlaban de mí: una persona solitaria intentando disfrutarse en ese estado rodeada de parejas irradiando gestos de cariño, que buen sentido del humor tiene la vida, pero no dejé que me distrajera, seguí prestando atención al presente e intenté sacar provecho de la situación.

La primera pareja estaba en el lugar equivocado, tendrían que haber buscado un cuarto. Se comían entre sí con la mirada, y se notaba que no podían resistir el deseo de tocarse hasta sacarse chispas y deshacerse de esa piel que los asfixiaba.

La segunda pareja andaba en planes de conocerse, se notaba la formalidad y la timidez en su tacto, esa timidez distintiva en las personas antes de entrar en confianza, intentando descubrir si existe química o intereses en común, tratando de formar con valentía los cimientos de una relación.

La tercera pareja es la que me motivó a escribir, llegaron unos minutos después que yo, se sentaron a más o menos un metro y medio de distancia. Eran dos personas normales, comunes y corrientes, sin nada especial que los separara de la multitud. Después de varios minutos, por alguna razón, mi atención se dirigió hacia ellos. Y la forma en la que ella lo veía despertó mi interés, y eso cambió todo.
El tipo me recordó hasta cierto punto a mí mismo, una persona disimulada, y de pocas palabras. Ella lo miraba como si no existiese pasado o futuro, como si fuesen las únicas dos personas en el mundo, como si él fuese su todo y su nada, como si fuese su "Shekh Ma Shieraki Anni", o en español para aquellos que nunca han conocido el Dothraki: su sol y sus estrellas. Ella le tomó la mano mientras lo veía y él parecía no darle importancia, ni a esa mirada, ni a ese gesto de cariño, y pensé para mí: ¿Cómo es posible? ¿Cómo puede éste man estar en presencia de algo tan poco común estos días y no prestarle atención? -Acariciala de vuelta, mirala a los ojos, hace algo, hace cualquier cosa pero no te quedes así- gritaba mi voz interna, como una viejita novelera, apostando por que su instinto tomara acción, esperando que reaccionara antes de que el momento mágico pasara al olvido. Y entonces la realidad me golpeó, ¿A cuántos de nosotros nunca nos han visto de esa manera?

Como quisiera poder decir con la frente en alto: Yo sé lo que se siente ser visto de esa forma, con esa intensidad. Pero todavía no he tenido la suerte de experimentar un evento de esa magnitud, a pesar de todas las veces que he tratado de volar. ¿Qué debe hacer una persona, en estos tiempos de violencia y adormecimiento mental, para recibir ese regalo?

En momentos así, cuando la paciencia no es una virtud con la que se cuenta, y todo lo que queda es esperar… Hay que obligar a la mente y al cuerpo a detenerse, tomar un respiro y descansar, pausar el viaje y meditar en el entorno, y si eso falla entonces hay que sentarse a escuchar el sonido que hacen las piedras cuando crecen.

domingo, 25 de enero de 2015

Día de la Mujer

Día de la mujer, son todos.
¿Por qué?
Por que, como he dicho antes, no hay un tan solo día en la vida del hombre que ellas no nos impacten con su presencia, gracia y un sin fin de cualidades.
Las mujeres que ya no están, las que siempre estarán aún después de haberse ido, y las que todavía no llegan. Abuelas, madres, hermanas, musas e hijas.
Las que nos arman y nos desarman, las que nos hacen crecer como personas y las que nos preparan con gracias y desgracias para el día que llegue la mujer que inspira, la mujer elegida.
Las rebeldes, especialmente las rebeldes, que siempre luchan contra la presión social del "como debe ser una mujer y como debe comportarse", rompiendo esquemas e irradiando luz.
A todas, espero hayan pasado otro feliz día de la Mujer, y que los siguientes 340 que quedan del año sean mejores.

miércoles, 7 de enero de 2015

Amor y vida.

Las personas realmente cercanas a mi saben que no soy expresivo para hablar o para demostrar cosas, generalmente me reservo pensamientos y sentimientos, con la excepción de los momentos en los que escribo, y desde hace mucho tiempo las cosas que escribo, en su mayoría, solo las comparto con quienes me inspiran confianza. A veces eso puede interpretarse como apatía, desinterés, o como me lo han dicho tan "afectivamente" muchas veces y distintas personas: frescura y simplicidad. Pero no es así.

Me apasiona escribir, y muchas veces esto involucra coleccionar historias, y en ocasiones encuentro algunas que son demasiado, historias llenas de dolor, tristeza o angustia, y hago mías esas emociones, las adopto con recelo. Veo el dolor en el mundo y permito que me atrape. Entonces el peso de esas historias se vuelve demasiado y mi reacción, y tal vez mi mayor error, es apagarlo todo, lo bueno y lo malo, anestesiar mi conciencia con las distracciones que me ofrecen la realidad y el día a día. Pero esta vez no quiero apagar nada, en lugar de eso romperé mi propio esquema o patrón establecido y les compartiré algo…

Hoy fui a Amor y Vida, una casa hogar para niños con VIH, a trabajar por motivo de mi práctica profesional (de haber ido como voluntario lo más seguro es que no lo estuviera comentando). Un lugar con más de 30 niñas y niños, abandonados por sus padres, y condenados a vivir el resto de sus vidas en exilio por una sociedad llena de tabúes, creencias equivocadas y discriminación fundamentada en ignorancia.

Mientras entrevistábamos a algunos de los niños pude escuchar algunas de sus historias y dijeron cosas que me hicieron sentir como si me hubieran pateado directo en el alma aun cuando me escudaba detrás de una cámara, lo que tal vez pudo ayudarme a ocultar el nudo en mi garganta cuando expresaban cosas como: “La discriminación nos afecta más que nuestra propia enfermedad”, “Nosotros también somos personas, tenemos sueños e ilusiones”, “Nos discriminan o nos ven diferentes por una enfermedad que nosotros no pedimos tener”, parafraseando un poco pues no recuerdo con exactitud, además pude escucharlos compartir sus sueños y aspiraciones, de las cuales, muchas están basadas en el deseo de ayudar a otros, y creería que no conocen el egoísmo y la vanidad pero son humanos después de todo por lo que tarde o temprano lo harán. Y por un segundo o menos pienso: “Tal vez es algo bueno que vivan apartados de la sociedad, así no serán corrompidos”.

Muchos de ellos no tienen ni una pizca de malicia en sus miradas, estos niños que no tienen lujos; lo que más desean es ayudar a los demás y ser vistos como seres normales, solo quieren la oportunidad que los irresponsables de sus padres les arrebataron y la sociedad tan obstinada se niega a brindar.

La actitud que tienen muchos de estos niños hacia la vida me hace cuestionar las PENDEJADAS monumentales por las cuales los demás nos quejamos constantemente.